Parafilias
Cuando era niña tuve una experiencia muy desagradable: un tipo se acercó a mí y se bajó los pantalones para enseñarme sus genitales. El hombre sólo se quedó de pie frente a mí, mientras que yo con ojos de plato me paralicé por el susto. Fue algo inesperado y cuando pude salí corriendo de regreso a mi casa gritando como loca.
Experiencias como ésta seguramente han vivido muchas lectoras, sin embargo quizás no sepan, como yo tampoco tenía idea, que este comportamiento es en realidad una “parafilia” conocida como Exhibicionismo. Se trata del placer que le brinda a la persona exhibir o mostrar sus genitales a otros sin que estos lo deseen, es más, parte de la excitación consiste en “sorprender” desagradablemente a los demás.
Estas conductas por lo regular el individuo las hace sin tener control y con el afán de excitarse y obtener satisfacción sexual, ya que es la única forma en que puede lograrlo.
Las Parafilias son aquellos comportamientos sexuales que no encuadran en los establecidos como saludables, ya que se consigue la excitación evitando el componente interpersonal o bien éste se encuentra en forma desbalanceada, es decir, pueden implicar abuso o sometimiento de otra persona.
El médico psiquiatra José Díaz Martínez, afirma que las Parafilias son trastornos mentales clasificados por la Asociación Psiquiátrica Americana (APA), son alteraciones del erotismo cuya característica principal es que el parafílico no toma en cuenta al otro, y es resultado de un desarrollo psico-sexual inmaduro. Muchos de los parafílicos vivieron situaciones de abuso y violencia durante la infancia y los hombres son quienes en una gran mayoría las padecen. En realidad ellos necesitan vivir estas experiencias como una descarga de la pulsión erótica, en la incapacidad manifiesta de relacionarse erótica y afectivamente de una manera saludable.
Las conductas parafílicas son de carácter compulsivo, lo que quiere decir que se hacen todo el tiempo y de manera “incontrolable”. El individuo parafílico no encuentra otras alternativas para obtener satisfacción sexual sino mediante prácticas como las que a continuación describo:
Vouyerismo: Obtener satisfacción al observar los órganos sexuales de otros o a las personas realizando el acto sexual.
Esto no significa que por ver de vez en cuando pornografía, seas un vouyerista; es común excitarse por ello, sin embargo en una parafilia la persona sólo puede excitase de esa manera y tiende a hacerlo de forma compulsiva u obsesiva por lo menos durante seis meses. El vouyerista puede incluso espiar a sus vecinos o familiares.
Fetichismo: Se obtiene gratificación sexual con algún objeto, es muy común que se trate de ropa interior como brassieres, pantaletas, etc., sustituyendo a la pareja erótica.
Zoofilia: Tener prácticas sexuales con animales en vez de personas.
Sadismo: Infringir dolor o humillación en la pareja sexual para obtener placer.
Masoquismo: Es la satisfacción sexual que se deriva de ser maltratado por otros o por la propia persona que se auto-infringe dolor.
Necrofilia: Copular con cadáveres o tener excitación sexual al tocarlos, verlos o pensar en ellos.
Coprofilia: Placer sexual con heces fecales.
Urofilia: Placer sexual de orinar o ser orinado por la pareja.
Paidofilia: Cuando un adulto tiene deseos eróticos con niños, niñas o púberes. Puede ser sólo la fantasía o excitarse al ver fotografías o bien tener prácticas sexuales con ellos. Estas pueden ser de tipo homosexual o heterosexual.
La Paidofilia además es un crimen y un delito tipificado, ya que se trata de un abuso que se comete contra alguien que no tiene como defenderse.
Existen muchas otras Parafilias, desafortunadamente como afirma el Dr. Díaz Martínez, no son curables, sólo se pueden controlar con psicoterapia y algunas veces con el uso de fármacos.
Los parafílicos son personas con baja autoestima, mucha inseguridad y poca fortaleza psicológica, apunta el también sexólogo José Díaz.






